Melanotan 2 (MT-2) es un péptido sintético análogo de la hormona estimulante de melanocitos alfa (α-MSH), desarrollado originalmente para estimular la pigmentación de la piel y proteger contra los daños causados por los rayos UV. Activa múltiples receptores de melanocortina (MC1, MC3, MC4, MC5), lo que produce efectos que van más allá del bronceado.
Beneficios principales:
• Estimulación de la producción de melanina para el bronceado natural.
• Protección mejorada contra la radiación UV y las quemaduras solares.
• Aumento de la libido y el deseo sexual (hombres y mujeres)
• Mejora la función eréctil en los hombres.
• Aumento de la excitación y los orgasmos.
• Reduce el apetito y favorece la pérdida de grasa corporal.
• Propiedades inmunomoduladoras y antiinflamatorias
• Un bronceado que dura por períodos prolongados
• Se necesita menos exposición al sol para mantener el color.
• Efectos cardiovasculares a través de los receptores MC
Dosis típicas:
- Bronceado: 0,25-1 mg al día (subcutáneo)
- Fase de carga: 0,5-1 mg diarios durante 7-10 días
Mantenimiento: 1-2 mg, 1-2 veces por semana
- Libido/Función sexual: 0,5-2 mg, 2-3 horas antes de la actividad.
Dosis clínica: 0,025 mg/kg de peso corporal
Protocolo: Comenzar con dosis bajas y aumentar gradualmente.
Melanotan 2 actúa activando los receptores de melanocortina. El MC1R estimula la producción de melanina (bronceado) en los melanocitos, mientras que los MC3R y MC4R, en el sistema nervioso central, regulan la conducta sexual, el apetito y la homeostasis energética. El bronceado se manifiesta en 7-10 días (especialmente con cierta exposición a rayos UV), y su efecto completo se observa en 3-4 semanas. Los efectos sobre la libido pueden notarse en cuestión de días.
Efectos secundarios comunes: Náuseas, enrojecimiento facial, bostezos y estiramientos, erecciones espontáneas en hombres (1-5 horas después de la administración), oscurecimiento de lunares y pecas, pérdida de apetito.
Nota importante: Melanotan 2 NO está aprobado por la FDA ni por las agencias reguladoras europeas. No está aprobado para uso médico y existen dudas sobre su seguridad a largo plazo. Las agencias sanitarias desaconsejan su uso debido a la falta de pruebas exhaustivas. Requiere estricta supervisión médica.
